La foto muestra al cachorro atravesando el pasto con el tatú sujeto en la boca, y la presa todavía moviéndose. Mocoha no tenía más de un año cuando fue encontrado, en marzo, durante una salida de safari en el Refúgio Ecológico Caiman, en Miranda, en el Pantanal de Mato Grosso do Sul. El registro es del biólogo Lucas Morgado, que trabaja como guía de naturaleza en la región y publicó las imágenes el fin de semana.

Por el relato de él, el cachorro no estaba solo cargando la caza. Soltaba el tatú, jugaba un poco con él y lo agarraba de vuelta, el comportamiento de un animal que todavía está aprendiendo a matar y ya sabe capturar.

El registro completo, con el crédito del autor. Video: Lucas Morgado/@lucas_n_morgado.

Por qué cargar un tatú vivo importa más de lo que parece

El yaguareté aprende a cazar con la madre, y el intervalo entre el primer intento y la primera cacería eficiente es largo. Cachorro con menos de un año suele verse cerca de la madre, comiendo lo que ella cazó. Aparecer solo con una presa en la boca marca el pasaje de quien come lo que le trajeron a quien trae.

El tatú-galinha es presa chica para un yaguareté adulto, que en el Pantanal come pecarí, carpincho y yacaré. Para un cachorro de un año es del tamaño justo: corre, cava, se defiende con el caparazón y exige la misma secuencia de perseguir, sujetar y aguantar que va a usar en bicho más grande dentro de dos años.

Dónde pasó la escena y quién acompaña a estos animales

El Refúgio Ecológico Caiman queda en Miranda, tiene 53 mil hectáreas de área preservada y es base del proyecto Onçafari, que trabaja hace quince años en la habituación de yaguaretés a los vehículos de ecoturismo de la región. Habituar quiere decir hacer que el animal deje de huir del auto y siga su vida delante de él, sin contacto, sin comida ofrecida y sin interferencia.

Es ese trabajo el que hace posible un registro como el de Mocoha. Yaguareté no habituado desaparece en el monte antes de que la cámara suba. La madre del cachorro usa radiocollar, lo que permite acompañar desplazamiento y territorio a lo largo de los años, y es así como se sabe que ese cachorro es ese cachorro.

El bicho es símbolo de Mato Grosso do Sul y sigue amenazado

El yaguareté es el mayor felino de las Américas y está en la lista nacional de especies amenazadas, en la categoría vulnerable. El Pantanal es el bioma donde tiene la mayor densidad poblacional del país, y aun ahí la especie convive con conflicto por ganado, atropellamiento en ruta y quema.

Cachorro que llega al primer año de vida ya cazando pasó por la fase más riesgosa de su propia historia. Yaguareté chico muere de hambre, de ataque de macho adulto y de accidente mucho antes de volverse problema para alguien.

El trabajo de campo del Onçafari y los registros de Lucas Morgado reúnen este tipo de escena en el Pantanal de MS, y es de ahí que salen las imágenes que circulan de todo el estado.