Quien pasa por la esquina de las calles Perpetuo Socorro y Juan de Ayolas, en el barrio Guaraní de Pedro Juan Caballero, probablemente ya se cruzó con él sin pensar en un concurso, premio o medidas de tronco. El mango que está frente a la sede central de la Cooperativa Mborayhu Ltda. forma parte de un paisaje conocido del barrio. Ahora, este árbol ganó otra dimensión: fue inscripto en Colosos de la Tierra 2026, concurso ambiental promovido por la organización A Todo Pulmón Paraguay Respira. Pero no compite por ser un mango gigantesco. La candidatura se presentó en la categoría "Árbol de mi Comunidad", creada precisamente para reconocer ejemplares vinculados con la historia y la memoria de un lugar. En esta categoría, especie y tamaño no son los criterios centrales. Pueden participar árboles de cualquier porte, siempre que tengan una historia especial y valor afectivo para la comunidad. Y es ahí donde el mango del Guaraní deja de ser solo un árbol inscripto en un concurso.

¿Qué tiene que ver este mango con la historia del barrio?

La relación pasa por el propio origen de la Cooperativa Mborayhu. Según el historial oficial de la institución, fue en el barrio Guaraní donde, en 2002, comenzaron las primeras reuniones para crear una cooperativa que reuniera a habitantes de la región. La iniciativa partió del padre Pablino Cáceres, entonces vicario de San Alfonso. Durante cerca de un año, los encuentros se realizaron los domingos, después de misa. La asamblea fundacional ocurrió el 13 de abril de 2003, con 137 socios fundadores. El estatuto y la personería jurídica fueron reconocidos por INCOOP en octubre de ese año. La actual sede central también permaneció en Guaraní. El terreno de la esquina de Juan de Ayolas con Perpetuo Socorro fue adquirido en julio de 2006 y el nuevo edificio fue inaugurado en abril de 2008. Hoy, la cooperativa confirma esa dirección como su casa matriz en Pedro Juan Caballero. Frente a ella está el mango, presentado ahora como parte de los recuerdos compartidos de la comunidad. Hay, por tanto, una coincidencia que fortalece la candidatura: la institución nació en Guaraní y el árbol que hoy representa esos recuerdos sigue en el mismo barrio donde comenzó esta historia.

La historia que todavía falta contar

La inscripción, sin embargo, abre preguntas que pueden ser todavía más interesantes que el propio concurso. ¿Cuántos años tiene este mango? ¿Quién lo plantó? ¿Ya estaba en ese terreno antes de que la cooperativa adquiriera el inmueble en 2006? ¿Los vecinos antiguos lo recuerdan cuando era pequeño? ¿Fue punto de encuentro, sombra para conversaciones o escenario de hechos del barrio? Hasta ahora, la información disponible no permite responder estas preguntas con seguridad. Tampoco hay datos divulgados sobre la edad, altura o circunferencia del árbol. Y precisamente por eso todavía hay una historia comunitaria por reconstruir. Fotografías antiguas, relatos de vecinos y recuerdos de quienes viven hace décadas en Guaraní pueden ayudar a descubrir de dónde vino el mango y hace cuánto acompaña los cambios de esa esquina.

La inscripción no significa un lugar en la final

Otro cuidado importante tiene que ver con la etapa del concurso. Las inscripciones para Colosos de la Tierra 2026 cerraron a las 20h del 19 de agosto, después de una prórroga anunciada por A Todo Pulmón. La edición de este año tiene cinco categorías, entre ellas "Árbol de mi Comunidad". Después del cierre, comienza la selección de los candidatos que avanzan. Información divulgada por la organización indica que las expediciones para conocer y evaluar a los finalistas están previstas para septiembre, con la premiación en octubre. Hasta este lunes (24), no había confirmación oficial de que el mango del barrio Guaraní hubiera sido elegido finalista de 2026. Lo que está confirmado por ahora es su inscripción. La distinción es importante porque la categoría suele despertar participación directa del público. En 2025, por ejemplo, nueve historias compitieron en "Árbol de mi Comunidad", con votación por Facebook; en el resultado de ese año, el voto popular correspondió al 40% de la puntuación y el jurado al 60%. Si el mango del Guaraní avanza en 2026, el árbol que durante años fue parte de la rutina de una esquina de Pedro Juan Caballero podría pasar a ser conocido por gente de todo Paraguay. Antes, sin embargo, quizá haya una tarea más interesante: descubrir lo que los propios vecinos saben sobre él. ¿Tiene una foto antigua de este mango o recuerda alguna historia ligada al árbol? Los relatos de los vecinos pueden ayudar a reconstruir una memoria que, hasta ahora, está mucho más guardada en el barrio que en los registros oficiales.

No está en juego el tamaño del mango, sino la historia que lo rodea.

Mborayhu nació en Guaraní; ahora, un árbol del mismo barrio intenta transformar memoria en reconocimiento.

La edad, el origen y quién plantó el mango todavía son capítulos por descubrir.

Preguntas frecuentes sobre el tema

¿El mango de Pedro Juan Caballero ya es finalista de Colosos de la Tierra 2026? Hasta el momento no hay confirmación oficial de que sea finalista. Lo que está confirmado es su inscripción en la categoría "Árbol de mi Comunidad".

¿Por qué el mango puede competir si no es un árbol gigante? Porque esta categoría acepta árboles de cualquier especie o tamaño. Lo principal es su historia y el valor afectivo para la comunidad.

¿Dónde queda el mango inscripto en el concurso? Está en el barrio Guaraní, en Pedro Juan Caballero, frente a la casa matriz de la Cooperativa Mborayhu, en la esquina de Perpetuo Socorro y Juan de Ayolas.

¿Tiene una foto antigua o algún recuerdo de este mango? Cuente su historia y ayude a reconstruir la memoria del barrio Guaraní.