La primera vuelta es el domingo 4 de octubre. Hasta ahí, los 13 candidatos a presidente tienen esta recta final para actualizar el documento que la ley exige de cada uno: el plan de gobierno, registrado en el TSE junto con el pedido de candidatura. Es en ese documento, con fecha y firma, donde la propuesta de política exterior se vuelve texto verificable.
Leer los 13 planes buscando la palabra "Mercosur" da un resultado desigual. Seis candidatos citan el bloque, con un peso bien diferente entre ellos: Lula, Zema y Caiado dedican párrafos y hasta ítems numerados al tema; Samara, Hertz Dias y Augusto Cury lo mencionan al pasar, una vez cada uno. Los otros seis (Renan Santos, Edmilson Costa, Flávio Bolsonaro, Clariana Barão, Rui Costa Pimenta y Wilson Grassi) no usan la palabra ni una vez en documentos que suman, juntos, 223 páginas. Y está el 13º candidato: Pablo Marçal compite sin plan de gobierno publicado hasta la fecha de este relevamiento. Su ficha en el DivulgaCandContas tiene las pestañas de bienes, cuentas y procesos. Pestaña de propuestas, no tiene.
Los tres que escribieron propuesta
Lula (PT, nº 13), en la fórmula con Geraldo Alckmin de vice, tiene el texto más largo de los 13: 84 páginas. Trata el Mercosur como algo dado, que se sigue profundizando. El plan lista como resultado del mandato actual "la conclusión de acuerdos del Mercosur con la Unión Europea, EFTA y Singapur" (pág. 79) y promete continuidad: "Seguiremos profundizando el Mercosur y los espacios de integración regional, especialmente en las áreas de infraestructura, defensa, seguridad pública, energía y salud. Consolidaremos el Mercosur como principal plataforma de integración económica, productiva, política y social de América del Sur" (pág. 80).
Romeu Zema (NOVO, nº 30), con Eduardo Girão de vice, es el único de los 13 que propone cambiar la estructura del bloque. El plan quiere transformar la unión aduanera en zona de libre comercio: "Flexibilizar la estructura actual del Mercosur, hoy una unión aduanera que impide a los países miembros negociar solos, transformándolo en zona de libre comercio, para que Brasil firme acuerdos comerciales y de inversiones con países y bloques que amplíen su acceso a nuevos mercados" (pág. 38). Antes de eso, el texto habla de "restablecer alianzas estratégicas con los países del Mercosur, en especial la Argentina" (pág. 36).
Ronaldo Caiado (PSD, nº 55), con Gilberto Kassab de vice, es quien escribe con más reserva sobre el estado actual del bloque: "el Mercosur, a su vez, ya no cuenta con una visión común entre sus miembros sobre sus objetivos, su funcionamiento y su futuro" (pág. 72). El plan reserva dos ítems numerados al tema. Uno propone "consolidar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea" (pág. 73); el otro abre una puerta que los otros dos no abren, la de rediscutir el propio bloque: "el futuro del Mercosur no puede seguir siendo tratado como tema prohibido, ni Brasil puede seguir escapando de una discusión que se volvió inevitable" (pág. 73).
Ninguno de los tres llega a mencionar Ponta Porã, Pedro Juan Caballero o el comercio de frontera. El Mercosur de ellos es asunto de Brasilia y de Bruselas.
Tres menciones al pasar, y de signo opuesto
Hertz Dias (PSTU, nº 16), con Vanessa Portugal de vice, usa el acuerdo Mercosur-Unión Europea como prueba de lo que el plan llama dependencia económica: "como vimos recientemente con el acuerdo Mercosur y Unión Europea, en el que el país accede al mercado europeo con productos primarios, y se abre a los automóviles y demás productos de alto valor agregado de países como Alemania y Francia" (pág. 5). Samara (UP, nº 80), con Raquel Brício de vice, llega a una crítica parecida por otro camino: "los llamados acuerdos de libre comercio, como el firmado entre el Mercosur y la Unión Europea, priorizan relaciones de dependencia respecto al capital imperialista internacional" (pág. 64).
Augusto Cury (AVANTE, nº 70), con Júlio Delgado de vice, es el único de los seis que cita el bloque sin hablar de comercio exterior ni del acuerdo con Europa. El Mercosur aparece de refilón, ligado a una de las cinco zonas francas de exportación que el plan propone: "Zona Franca de Rio Grande do Sul: especializada en agroindustria, máquinas agrícolas inteligentes, robótica aplicada al campo, drones agrícolas y fortalecimiento de la integración económica con el Mercosur" (pág. 141). Es la zona franca más cercana a Mato Grosso do Sul de las cinco que el plan describe, y aun así queda en Rio Grande do Sul, y el texto no vuelve al Mercosur después de eso.
Seis planes sin la palabra, y un candidato sin plan
Renan Santos (MISSÃO, nº 14, vice Coronel Medina, 51 páginas), Edmilson Costa (PCB, nº 21, vice Cleusa Santos, 16 páginas), Flávio Bolsonaro (PL, nº 22, vice Alfredo Gaspar, 76 páginas), Clariana Barão (DC, nº 27, vice Fabiana Torquato, 15 páginas), Rui Costa Pimenta (PCO, nº 29, vice Antônio Carlos, 7 páginas) y Wilson Grassi (DEMOCRATA, nº 35, vice Suêd Haidar, 58 páginas) tienen plan de gobierno registrado, 223 páginas sumadas, y ninguno de ellos usa la palabra "Mercosur" ni una sola vez. El de Wilson Grassi entra en detalle fiscal y tributario fino, con un tópico entero sobre cómo el IVA se ajusta en la frontera aduanera. Aun así, el Mercosur no aparece.
Pablo Marçal (PRTB, nº 28, vice Leonardo Avalanche) está en una situación diferente a la de los otros doce: la candidatura está registrada y "compitiendo", según el TSE, pero hasta la fecha de este relevamiento el DivulgaCandContas no tenía ningún plan de gobierno publicado en su ficha. Es un vacío de documento: sin el texto protocolizado, no hay qué citar.
Lo que cambia para Ponta Porã y Pedro Juan Caballero
Acá es donde los 13 planes dejan al lector de la frontera sin respuesta lista, y vale separar lo que es propuesta de campaña de lo que ya funciona hoy.
El Mercosur, en la forma en que existe ahora, es una unión aduanera: los países miembros cobran la misma tarifa a los productos que vienen de fuera del bloque, el llamado Arancel Externo Común. Eso empuja hacia abajo, en teoría, el costo de comprarle al vecino y trata como extranjero todo lo que viene de afuera de los cuatro socios plenos (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay). Es esa misma estructura la que Zema quiere aflojar, y la que Caiado propone rediscutir sin decir en qué dirección.
Pero el precio de lo que se compra en un free shop de Pedro Juan no sale directo de esa cuenta. Quien decide cuánto puede traer un brasileño sin pagar impuesto al volver a casa es la Receita Federal, por la cuota de compra por viaje, una regla brasileña que existe aparte del Mercosur. Quien decide el régimen tributario que hace más barato al free shop paraguayo es el gobierno de Paraguay, dentro del propio territorio paraguayo. El Mercosur entra en esa cuenta de un modo indirecto, moldeando el telón de fondo arancelario en el que Brasil y Paraguay negocian entre sí. Las dos palancas que el habitante de la frontera siente todos los meses, la cuota de la Receita y el régimen interno paraguayo, quedan fuera de lo que cualquier presidente brasileño decide solo.
La circulación de gente entre los dos países ya tiene una base legal que ninguno de los 13 planes propone cambiar: el Acuerdo de Residencia del Mercosur, que le facilita a un ciudadano paraguayo vivir y trabajar en Brasil (y al revés) sin la burocracia del visado de trabajo tradicional. Ninguno de los planes menciona ese acuerdo, ni para mantenerlo, ni para ampliarlo, ni para cortarlo.
Y el Corredor Bioceánico, proyecto que une el litoral brasileño al Pacífico cruzando Paraguay, Argentina y Chile y que el Bora ya cubrió con el puente de Porto Murtinho al 90% de ejecución, no aparece en ninguno de los 13 planes de gobierno. Es un proyecto de infraestructura y acuerdo aduanero entre cuatro países, técnicamente separado del Mercosur, pero ningún candidato une los dos puntos, ni siquiera los tres que escribieron un párrafo sobre el bloque.
El patrón que atraviesa los 13 documentos es otro: cuando aparece "frontera", es casi siempre al lado de "crimen", "tráfico" o "vigilancia". Caiado usa la palabra seis veces, todas en seguridad pública y defensa. Wilson Grassi la usa 15 veces, siempre en el mismo campo. Es la frontera como línea a proteger. Comprar pan, cruzar la calle para trabajar, sostener la economía de los dos lados: eso casi no aparece.
Dónde ver la propuesta de cada uno
El plan de gobierno completo de cada candidato está en el DivulgaCandContas, el portal oficial del TSE:
- Lula (PT, 13): 84 páginas, profundiza el Mercosur actual
- Renan Santos (MISSÃO, 14): 51 páginas, sin mención al Mercosur
- Hertz Dias (PSTU, 16): 33 páginas, cita el acuerdo Mercosur-UE como ejemplo de dependencia
- Edmilson Costa (PCB, 21): 16 páginas, sin mención al Mercosur
- Flávio Bolsonaro (PL, 22): 76 páginas, sin mención al Mercosur
- Clariana Barão (DC, 27): 15 páginas, sin mención al Mercosur
- Pablo Marçal (PRTB, 28): sin plan de gobierno publicado hasta la fecha de este relevamiento
- Rui Costa Pimenta (PCO, 29): 7 páginas, sin mención al Mercosur
- Zema (NOVO, 30): 81 páginas, propone transformar la unión aduanera en zona de libre comercio
- Wilson Grassi (DEMOCRATA, 35): 58 páginas, sin mención al Mercosur
- Caiado (PSD, 55): 100 páginas, propone consolidar el acuerdo con la Unión Europea y reabrir el debate sobre el bloque
- Augusto Cury (AVANTE, 70): 200 páginas, Mercosur citado una vez, ligado a una zona franca en Rio Grande do Sul
- Samara (UP, 80): 67 páginas, cita el acuerdo Mercosur-UE como ejemplo de dependencia
Lo que todavía no se sabe es si alguno de los 13 va a actualizar el plan hasta el 4 de octubre con una sola palabra sobre el comercio de frontera, el free shop o la vida de quien vive en los dos lados de la avenida internacional. Hasta este relevamiento, ninguno lo había hecho.