Dos yaguaretés fueron filmados cruzando a nado el Río Paraguay en Corumbá, a cerca de 420 kilómetros de Campo Grande, con cuatro días de diferencia entre un registro y otro. El primer cruce es del lunes 31 de agosto, cerca de las 10h, bajo lluvia y viento fuerte. El segundo es del viernes 4 de septiembre, cerca de las 9h30, en la región de Porto Morrinho.

Quien grabó el primero fue Paulo Bruno Silva Martins, de 28 años, monitor de la Escuela Municipal Rural Polo Paraguai Mirim, que queda en el área rural de Corumbá, a la orilla del río. Iba al trabajo por el agua cuando vio al animal cruzando adelante. "Ya la había visto en el barranco, pero fue algo muy rápido", contó. "Fue la cosa más linda del mundo."

El cruce del 31 de agosto, filmado camino a la escuela. Video: Paulo Bruno Silva Martins.

El segundo cruce, cuatro días después

El empresario Claudinei Alves de Souza, de 49 años, pescaba con un amigo y navegaba en dirección al Río Miranda cuando avistó al otro yaguareté, nadando rumbo a una isla. El animal alcanzó la orilla opuesta, subió el barranco sin apuro y entró en la vegetación cerrada. Fue la segunda vez que Claudinei vio un yaguareté de cerca en la región, y los dos pescadores decidieron mantener el bote lejos. "Nos quedamos distantes para que cruzara y fuera lo menos estresante posible con nuestra presencia", dijo.

Por qué el yaguareté entra al agua

El yaguareté nada bien, y en el Pantanal el río es parte de su camino. El territorio de un mismo animal cubre las dos orillas, y el cruce entra en la rutina de quien caza peces, yacarés y carpinchos a la orilla del agua. Dos registros en cinco días en el mismo tramo de río dicen más sobre frecuencia que sobre la suerte de quien tenía el celular en la mano.

Corumbá es una de las puertas de entrada del turismo de observación de yaguaretés en el Pantanal, y el Río Paraguay que pasa por ahí es el mismo curso de agua que, más al sur, marca el límite de Brasil con Paraguay. En marzo, en el Pantanal de Miranda, un cachorro de la especie apareció cargando un tatú vivo en la boca, otro registro que salió de un paseo común.