La elección brasileña es este domingo 4 de octubre, y el voto de quien tiene carteira de trabajo firmada es asunto solo de quien vota. El jefe que amenaza con despedir o promete una ventaja a cambio de apoyo comete acoso electoral, y el caso puede llegar al Ministerio Público del Trabajo (MPT) con el nombre del denunciante en reserva.

Dos decisiones que el TRT-24, tribunal que juzga las causas laborales de Mato Grosso do Sul, divulgó el 28 de septiembre muestran cuánto le puede costar esto al empleador.

Las dos condenas en Mato Grosso do Sul

El primer caso es el de un trabajador rural que operaba máquinas agrícolas en una estancia de Dourados. El juez Hélio Duques dos Santos, del Juzgado del Trabajo de Dourados, fijó en R$ 30 mil el daño moral que va a recibir. En lugar de la chacra, el empleado fue enviado a las manifestaciones que se juntaron frente al cuartel de la brigada de caballería del Ejército en la ciudad, después de la elección de 2022, y se quedó allí entre 40 y 50 días. Todo ocurrió entre septiembre de ese año y enero de 2023.

En el segundo, los desembargadores de la Segunda Sala del TRT-24 confirmaron, sin ningún voto en contra, que una empresa del ramo odontológico le debe R$ 20 mil a un coordinador. En los audios que él presentó en el proceso, directores decían que la empresa pasaría apuros si ganaba cierto candidato. El proceso también registra papelitos con números de candidatos para votar circulando entre los funcionarios e invitaciones a actos en la puerta de cuarteles.

Qué cuenta como acoso electoral en el trabajo

El TRT-24 enumera algunas formas que toma esta práctica:

  • amenazar con despedir o perjudicar la carrera de quien no vota como quiere el jefe
  • ofrecer un beneficio a cambio de apoyo a un candidato
  • obligar al funcionario a ir a un acto de campaña
  • cobrar o vigilar por quién votó el empleado
  • humillar o intimidar a alguien por su preferencia política

No hace falta una amenaza explícita. Usar el cargo o el poder económico para empujar el voto de quien trabaja ya puede configurar acoso, según el tribunal. El MPT en Mato Grosso do Sul recuerda que la presión también puede llegar por mensaje de WhatsApp o en un comunicado interno de la empresa.

Cómo denunciar desde Ponta Porã

La denuncia se hace por el servicio de denuncias del MPT en Mato Grosso do Sul, y puede ser anónima. El organismo garantiza la reserva de quien denuncia, para evitar represalias.

Ponta Porã, Amambai, Antônio João y Aral Moreira están en el área de la Procuraduría del Trabajo en el Municipio de Dourados, que atiende de lunes a viernes, de 9 a 17 horas, en la Rua Ediberto Celestino de Oliveira, 2.605, Vila Planalto, en Dourados. El teléfono es (67) 3410-4000.

Qué le puede pasar a la empresa que presiona

Además de la indemnización en la Justicia, el MPT puede firmar un acuerdo con el empleador, con multa si vuelve a presionar. El 16 de septiembre, el Instituto Mirim de Campo Grande firmó con el MPT un acuerdo de ese tipo, el TAC. Según el texto, la entidad tiene prohibido obligar a empleados y aprendices a ir a eventos políticos, y cada punto incumplido cuesta R$ 2 mil multiplicados por el número de empleados.

En todo Brasil, el MPT recibió 583 denuncias de acoso electoral en 2026 hasta el 24 de septiembre. Las orientaciones de la campaña nacional No meu voto mando eu, de la Justicia del Trabajo junto con la Justicia Electoral y el MPT, están en la página de la campaña en el TST.

Servicio: el horario de votación en Mato Grosso do Sul

Las mesas electorales funcionan de 8 a 17 horas según el horario de Brasilia, lo que en Mato Grosso do Sul significa de 7 a 16 horas en el horario local, según el Tribunal Superior Electoral.